- La ciudad del futuro basada en la IOTA regula muchos procedimientos y procesos de forma completamente independiente y autorregulada.
- No se desperdiciaría más energía o un contenedor de residuos permanecería demasiado tiempo cuando ya está listo para ser recogido.
- También el uso de los medios de transporte o el llenado de los coches y el pago es completamente autónomo.
Las Ciudades Inteligentes se construyen con nuevas e innovadoras tecnologías de la información y la comunicación, en las que la IOTA desempeña un papel fundamental. Sensores conectados a través de Internet pueden recoger y procesar datos sobre las ciudades y un gran número de otros actores pueden beneficiarse de la evaluación automática de los datos.
Cómo serán las ciudades inteligentes
Uno de los objetivos de la construcción de ciudades inteligentes es asegurar la eficiencia de todos sus sistemas. El uso de la inteligencia artificial permite la automatización de procesos que de otra manera serían complejos y que pueden ser aplicados en varias áreas de la vida humana. IOTA forma parte del proyecto de investigación +CityxChange que también explora cómo podría ser la ciudad del mañana.
Por ejemplo, se puede detectar la presencia de personas en una habitación, y los sensores incorporados controlarán la temperatura para adaptarse a los residentes y reducir el uso de la luz, el calor, etc. cuando no haya nadie en la habitación.
La ciudad funciona esencialmente en base a sensores, ya que el alumbrado público se autorregula dependiendo de la hora del día y de si se necesita o no luz en las calles. El tráfico también es guiado por sensores inteligentes para asegurar un funcionamiento fluido y un transporte sin conductor dentro de las ciudades, que se adapta a las necesidades de la gente de vez en cuando.
Este sistema de transporte, más eficiente que el actual, permitirá que la infraestructura sea utilizada para otros propósitos para mejorar la vida de las personas. Los contenedores de residuos públicos equipados con, por ejemplo, sensores Lidbot pueden automatizar potencialmente el reciclaje de residuos. Estos son sólo algunos ejemplos de cómo funcionarán las Ciudades Inteligentes, basadas en la tecnología DLT (Distributed Ledger Technology) y en una red descentralizada entre pares.
Con esta tecnología y el uso de la inteligencia artificial, el gobierno electrónico se racionalizará para que el pago de una cuota, la transferencia de impuestos, la obtención de una licencia o la notificación de un problema se pueda realizar de forma inmediata, privada y sin interferencia humana. El uso de esta tecnología ya está en marcha: a finales de 2020, 50.000 millones de objetos estarán equipados con sensores inteligentes.
El papel de la IOTA en las Ciudades Inteligentes
El objetivo esencial de las ciudades inteligentes es mejorar el nivel de vida y hacer la vida más cómoda para todos. Por lo tanto, el proyecto IOTA pretende resolver una serie de problemas importantes a los que se enfrenta la gente en todo el mundo.
Por ejemplo, los sistemas de suministro de energía como los tejados solares, los edificios, los vehículos eléctricos o las baterías pueden rastrear y redistribuir fácilmente la electricidad para que se suministre donde más se necesita, evitando el desperdicio o la falta de energía en un sistema descentralizado. Esto podría hacerse utilizando el mercado descentralizado de la IOTA, que resuelve de forma completamente autónoma el intercambio de electricidad y energía entre las diferentes partes.
El reciclaje de residuos también se automatizará para garantizar un medio ambiente limpio sin la eliminación indiscriminada de residuos que prevalece actualmente. Además, se podrá utilizar el sistema de depósito inteligente Deposy, que recompensa a todo coleccionista que quiera contribuir positivamente a un medio ambiente limpio.
El Internet de las Cosas (IO) también se utiliza para hacer más inteligentes las estructuras de los edificios. Como resultado, la información del usuario se integra en dichas estructuras para proporcionar una mejor trazabilidad, comodidad y mantenimiento, y para hacer el mejor uso del espacio. El uso de los coches y los medios de transporte puede automatizarse para pagar automáticamente el combustible, y las estaciones de servicio también pueden funcionar independientemente de las personas.
Sin embargo, queda por ver si la Smart City del mañana será realmente habitable y utilizable por las personas y con qué rapidez. El precio de la IOTA es de 0,2347 USD en el momento de redactar este informe y ha mostrado una pequeña tendencia al alza de + 1,58% en las últimas 24 horas.
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